La compensación de excedentes es uno de los mecanismos económicos más importantes del autoconsumo en España, ya que permite recuperar parte del valor de la energía que se vierte a la red y no se consume en el hogar.
Cómo funciona
Cuando una instalación produce más electricidad de la que se consume en un momento dado, ese excedente se vierte automáticamente a la red eléctrica. Al final del periodo de facturación (normalmente mensual), la comercializadora aplica un descuento en la factura por la energía vertida, valorada a un precio pactado por kWh (habitualmente vinculado al precio del mercado mayorista horario).
Requisitos para poder compensar excedentes
- Que la instalación tenga una potencia igual o inferior a 100 kW.
- Estar dado de alta en el mecanismo de compensación simplificada con la comercializadora.
- Disponer de un contador que permita la medición bidireccional.
¿Cómo aparece en la factura?
En la factura eléctrica aparece una línea específica de «compensación de excedentes» con el importe descontado. Este descuento nunca puede superar el importe total de la energía consumida de la red en ese periodo: es decir, la factura de electricidad puede reducirse a cero, pero no puede generar un saldo a favor del cliente.
¿Es lo mismo que «vender» la electricidad?
No exactamente. La compensación simplificada es un descuento en factura, no una venta con ingreso directo en cuenta bancaria. Existen otras modalidades más complejas (venta en el mercado eléctrico) reservadas normalmente a instalaciones de mayor tamaño o a quienes buscan maximizar ingresos, con mayor carga administrativa y fiscal.